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Homenaje al Libertador Gral. José de San Martín

El miércoles 19 de agosto tuvo lugar en el Bosque de Argentina en Eshtaol un Acto Cívico en Homenaje al 165° Aniversario del Paso a la Inmortalidad del Libertador General D. José de San Martín, frente al monumento que recuerda a la figura del prócer sudamericano.

El acto se organizó en colaboración entre la Embajada Argentina, la Agregaduría de Defensa de la República Argentina y Keren Kayemet LeIsrael. 

Además de la participación de funcionarios nacionales y dirigentes de KKL, estuvieron presentes representantes diplomáticos de Embajadas y Agregadurías de Defensa Latinoamericanas, autoridades israelíes, y miembros de las comunidades argentina y sudamericana en Israel.

Los oradores del Acto fueron el Embajador Carlos Faustino García, el Agregado de Defensa Coronel Juan Antonio Zamora, y el Sr. Hernán Fellman, miembro de la directiva mundial del KKL, presidente de la comisión de finanzas e inversiones del KKL.

 

A continuación, compartimos las palabras del Embajador García:

"Buenos Días a todos.

Estimados Embajadores y miembros del cuerpo diplomático, autoridades del Estado de Israel, representantes de la Knesset, Sres. Agregados de Defensa, directivos del Kerem Kayemet Leisrael, autoridades de la OLEI, representantes de la sociedad civil, miembros del Instituto Sanmartiniano y del Instituto O’Higginiano, Señoras y Señores, amigos todos.

Es para mi un gran honor poder agradecer vuestra presencia en este sencillo acto en homenaje a uno de los grandes actores de nuestra historia, a uno de los padres de la patria.

Esta ocasión tiene un significado especial para nuestra Embjada. Nos proponemos dar este paso como el inicio de muchos otros que anualmente esperamos se produzcan en el futuro. Ya que partimos de la convicción de que no sólo es nuestro deber cívico recordar a nuestros próceres sino también nuestra responsabilidad moral reafirmar los valores y principios que proclamaron y defendieron para que nos sigan sirviendo de guía en nuestras acciones presentes y futuras. Ese debe ser nuestro verdadero homenaje.   

El General José de San Martín es una de las personalidades de la historia Argentina que ha logrado el reconocimiento indiscutido de todos los argentinos. San Martín fue una figura clave para la concreción y la consolidación de nuestra independencia política, además ha contribuido de manera decisiva en los procesos independentistas de Chile y del Perú, por lo tanto fue un hombre indispensable para la emancipación de los pueblos sudamericanos.

La gloria de sus hazañas en el campo de batalla tuvo como correlato una vida ejemplar fuera de él. La austeridad, renuncia a los ascensos, a los honores y a los premios marcaron la pauta de una conducta sin manchas, ilustrada de manera elocuente cuando San Martin, consciente de que el destino superior de la causa americana no admitía mezquindades de ninguna naturaleza, se retira voluntariamente del primer plano dejando libre el camino para que otro gigante de la historia, Simón Bolívar, lidere y consolide los movimientos independentistas en curso.

Pero más que reseñar datos y hechos de la gesta sanmartiniana creo que lo importante, como dije al principio, es que reflexionemos sobre el significado de su legado en la Argentina de hoy.

Y aunque seguramente tenemos todavía un largo camino por recorrer para llegar a la Argentina soñada por San Martín y anhelada por todos los argentinos, no tengo dudas de que su visión sustenta nuestros objetivos históricos de soberanía nacional en la integridad de nuestro territorio, de allí el reclamo permanente e irrenunciable de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, que el Gobierno argentino se propone recuperar de manera pacífica a través de negociaciones diplomáticas.

Ese espíritu sigue presente, cuando Argentina rechaza todas las formas de colonialismo y busca poner freno a la especulación financiera desenfrenada y usurera que distorsionan el normal funcionamiento del sistema financiero internacional, y particularmente atentan contra el crecimiento equilibrado en los países de menor desarrollo relativo.

Sus ideales se proyectan en los esfuerzos que realizamos para construir un orden internacional más justo y en cada uno de los pasos que Argentina junto a nuestros hermanos latinomericanos y del caribe venimos dando para afianzar nuestra integración, en el camino que nuestros próceseres soñaron y paulatinamente venimos construyendo para consolidar en esa Patria Grande que a todos nos enorgullece.

En este sentido, es digno destacar que nuestros países cambiaron las hipótesis de conflicto armado por la de cooperación e integración pacífica entre nuestros pueblos y gobiernos. Prueba de ello son las iniciativas de mas de medio siglo en este proceso desde la Alalc, hasta el Mercosur, Unasur y múltiples esquemas de trabajo conjunto a nivel político, económico, cultural, social etc.

La herencia de los valores sanmartinianos refuerzan el sentimiento de una nación convencida de que los principios democraticos, el respeto por los derechos humanos y el desarrollo con inclusión social son los pilares para la construcción de una sociedad más justa y equitativa, para nosotros y para todos los hombres y mujeres del mundo que quieran habitar el suelo argentino, en un marco de cooperacón y amistad con nuestros vecinos.

Por todo esto, por la grandeza de una vida que fue ejemplo de virtud, por las convicciones y los ideales que sentaron las bases de un país independiente junto a sus vecinos y por ese legado que se proyecta y debe ser guía de nuestro presente, esa tarde de agosto de 1850 el General don José de San Martín no murió. Ese día, hace 165 años, el Padre de la Patria pasó a la inmortalidad.

Muchas gracias."

 

Por su parte, el Coronel Zamora dirigió al público el siguiente discurso:

"Señor Carlos Faustino García, Embajador de la República Argentina en Israel, Señores Embajadores y miembros del cuerpo diplomático, Autoridades del Gobierno de Israel, Señores Agregados de Defensa y Militares, Navales y Aeronáuticos, Autoridades del Keren Kayemet LeIsrael, Autoridades de la Organización Latinoamericana, España y Portugal en Israel (OLEI), Representantes de la sociedad civil, Miembros del Instituto Sanmartiniano y del Instituto O’Higginiano, Señoras y señores:

Es un alto honor para mí formar parte de este homenaje al General Don José Francisco de San Martín en TIERRA SANTA y, al mismo tiempo,  constituye un desafío resaltar los aspectos más importantes de la vida personal y profesional de nuestro máximo prócer en unos pocos minutos. El conocimiento de su obra y su eterno legado, nos permiten concentrarnos sólo en algunos hechos para manifestar nuestra admiración y rendir homenaje al Libertador.

Los historiadores refieren al General San Martín como uno de los padres de la independencia de América, un estadista y un gran estratega. Destacan que hacía un culto del valor y del honor, de la honestidad y del cumplimiento del deber. Poseedor de un profundo amor a la Patria y practicante de la austeridad. Ejerció el mando de su tropa y las funciones de gobierno sobre la base de su ejemplo personal e intachable conducta moral. Y así podríamos continuar, sin embargo, su arquetipo nos exime de ello. 

Nacido en YAPEYÚ, Argentina, el 25 de febrero de 1778, con 6 años de edad, se embarcó junto a su familia rumbo a España y a los 11 años se incorporó como cadete de infantería en el segundo batallón del Regimiento de Murcia.

A partir del año 1808, el Capitán San Martín luchó contra las fuerzas de Napoleón que invadieron España. En forma simultánea con el desarrollo de esa cruenta guerra, se inicia el proceso de emancipación de Hispanoamérica y, San Martín que estaba atento a lo que sucedía allí, decide regresar a Buenos Aires, poniendo fin a más de 20 años de vida en Europa, plena de experiencias políticas y militares.

Su regreso en 1812, coincide con una época de conflictos internos, de amenazas externas y de muy escasos recursos. Dicha situación le impuso el desafío permanente de construir a partir de su ingenio, del esfuerzo y de un profundo amor a la causa por la cual se encontraba en América. En ese contexto, organizó primero al Regimiento de Granaderos a Caballos y, posteriormente, el Ejército de los Andes.

Se le reconoce al General San Martín ser el gran propulsor de la independencia Argentina y el que llevó los principios de la Revolución de Mayo a los países hermanos, para emanciparlos con su gesta libertadora.

Como educador de su Ejército, incentivó el cumplimiento estricto de los deberes militares, observando una conducta moral irreprochable, tan necesaria como el valor. En tiempos de tantas privaciones y urgencias, el Plan Estratégico Continental no hubiera sido posible con otras actitudes.

También, la educación de su hija Merceditas fue una obsesión e inspiró en ella el amor por la Patria, por la libertad, la caridad y la austeridad.

En su faceta de gobernante, el general San Martín ocupó dos veces cargos políticos. Como Gobernador Intendente de Cuyo y como Protector del Perú. La aceptación de ambos cargos, sólo obedeció al logro de objetivos superiores. En Cuyo, como instrumento para la organización del Ejército de los Andes, y en Perú, para consolidar la independencia sudamericana.

Al pensar en el Plan Estratégico Continental, el General San Martín estaba convencido que los pueblos de Hispanoamérica serían todos independientes o ninguno llegaría a serlo.

La vocación por la libertad del General San Martín, ajena a cualquier interés personal, nos conduce a exponer esta campaña militar como un ejemplo del esfuerzo mancomunado del pueblo argentino y chileno, en pos de la independencia suramericana. Asegurada la libertad de Chile, nuevamente junto al General O’Higgins, se concentran en la preparación de la expedición anfibia al Perú para desterrar el poder realista establecido en Lima.

El plan Estratégico Continental, por su concepción estratégica y las detalladas previsiones logísticas, ubicó a San Martín entre los grandes generales del mundo occidental.

Ya en nuestros días y como reconocimiento y admiración a su persona, el 05 de mayo de 1980 se inauguró en la Universidad Hebrea de Jerusalén la Cátedra "General José de San Martín para la historia de América Latina".

En el discurso inaugural de dicha cátedra, y aún vigente, se dijo que … el General San Martín supo elegir su camino como servidor de la historia y retirarse luego, cuando no pudo continuar con su noble gesta. No buscó poder en su Patria y jamás lo aceptó. Se negó a levantar su espada contra los compatriotas, aun desoyendo las órdenes del gobierno de Buenos Aires.

Coherente con su conducta de vida, elige pasar el resto de su vida exiliado en la ciudad de Boulogne Sur Mer, Francia, donde fallece el 17 de agosto de 1850.  La repatriación de sus restos se produjo el 28 de mayo de 1880 y descansan en el Mausoleo de la Catedral de Buenos Aires.

Hoy rendimos homenaje al General Don José de San Martín, quién, sin lugar a dudas, junto al General Bernardo O’Higgins y al General Simón Bolívar, generaron los primeros antecedentes de integración en América del Sur.

El escenario de distensión, diálogo y cooperación existente entre los Estados, ha permitido distinguir a América del Sur como una de las regiones más estables y previsibles a nivel Mundial.

Este proceso de integración que ha germinado durante doscientos años, ha permitido en las últimas décadas conformar distintos organismos internacionales, tales como la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), el Consejo de Defensa Suramericano y la Escuela Sudamericana de Defensa.

Imitando la conducta de nuestros próceres, también se han organizado fuerzas militares, binacionales y permanentes, como la Fuerza de Paz Conjunta Combinada Cruz del Sur, conformada entre las Repúblicas de Argentina y de Chile, o la Compañía de Ingenieros "Libertador Don José de San Martín", una Fuerza de Paz Combinada Binacional Argentino-Peruana.

Las acciones de integración y cooperación que se desarrollan en Sudamérica, permiten hacer realidad los ideales del Gran Capitán de los Andes. Sólo resta pedir a Dios que nos conceda la gracia de servir dignamente a nuestra nación, con el mismo patriotismo que inspiró al General Don José de San Martín."

Discurso del Sr. Hernán Felman (KKL) Coronel Juan Antonio Zamora, Agregado de Defensa de la República Argentina ante el Estado de Israel Embajador de la República Argentina Carlos Faustino García Presentación de las ofrendas florales Coronel Zamora, Sr. Samuel Leillen (ex miembro del Instituto Sanmartiniano de Israel), Embajador García y Sr. Felman Monumento al Libertador Gral. San Martín, Bosque Argentina, Eshtaol
Fecha de Publicación : 20/08/2015